Buenos Aires: Bahia Blanca lamenta muertes y las perididas son cuantiosas.

El fenómeno climático dejó como saldo 10 muertos, 1128 evacuados y pérdidas incalculables. El gobernador Axel Kicillof se encuentra en la ciudad, al igual que los ministros Patricia Bullrich y Luis Petri
Las lluvias torrenciales que comenzaron ayer por la madrugada en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca provocaron una catástrofe natural casi sin precedentes. Hasta el momento se contabilizan 10 muertos, 1128 evacuados y pérdidas incalculables.
El gobierno bonaerense calificó el fenómeno como una tragedia. Todas las actividades fueron canceladas y en el lugar se encuentran la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, el ministro de Defensa, Luis Petri, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.
El arzobispo de Bahía Blanca, Carlos Azpiroz Costa, y su obispo auxiliar, Pedro Fournau, dejaron un mensaje para todos los habitantes del partido bonaerense afectado por el temporal. “En estas horas de angustia que atraviesa nuestra ciudad queremos estar junto a quienes más sufren las consecuencias del temporal”, expresaron.
“Asegurar nuestra oración por cada una de las víctimas de esta inundación, y estar cerca de quienes han perdido un ser querido; de quienes no logran todavía dar con el paradero de un familiar, o aquellos que han visto anegados sus hogares y han debido evacuarse. Dios les conceda el consuelo“, sostuvieron los eclesiásticos.
Y expresaron: “Hagamos juntos un refugio amparándonos en la mutua ayuda compasiva, milagro que emerge al reconocernos todos hermanos y en la misma barca. En medio de la tormenta, queremos con ustedes decir: ¡No estamos solos, Dios camina con nosotros y nunca nos abandona!“.
Con un ánimo de deseo, en tiempos difíciles, agregaron que “la solidaridad nos renueva en el vínculo como Humanidad”. Y cerraron: “Al ver cómo somos capaces de organizarnos en comunidad para ayudar, incluso dejando de lado lo que nos enfrenta, no podemos dejar de ver -aun en medio de tanto sufrimiento- un signo de esperanza”.